En esta sección quería, y mantengo aún hoy, la idea de darte aquellas recomendaciones que no sólo creo que te van a interesar sino que te van a convencer tanto como lo han hecho conmigo. Entre ellas los libros era una parte más a contar, pero dándole una pensada, o varias, llegué a la conclusión que opiniones de libros ya hay muchas, la red ya tiene de sobra, así que dando vueltas caí en lo más obvio.

Antes, y no hace tanto, buscar o tener recetas nuevas como ahora no era tan abrumador, si te gustaba una receta de alguien le preguntabas, si quería te la daba (el cómo es otra cuestión). Así que entonces tener algún que otro libro de recetas, junto a las que venían de la familia era lo que mandaba.

Las otras fuentes venían más por las revistas semanales que tenían algún que otro apartado, o las fichas coleccionables tipo Espasa Calpe (aún las tengo guardadas vale la pena decirlo), o como se me podía olvidar nuestros mercados y puestos, donde lo más normal era pregunta el «¿cómo lo preparo?

Hoy en cambio todo es diferente, la cantidad de información web que tenemos es impresionante, en cualquier idioma, cualquier formato: blogs, vblogs, streaming o canales tan reputados como El Comidista, Director al Paladar o Gastronomía & Cía. Vamos que perderse horas entre delicias, platos suculentos y dulces es de lo más normal.

Entonces, ¿Por qué comprar libros de recetas hoy en día?

La forma de publicar o el nivel de especialización ha cambiado y se ha diversificado

La gran diferencia la veo en que hace muchos años las opciones que existían eran más limitadas y menos enfocadas, por contra ahora nos encontramos un gran abanico que va del libbro especializado, más técnico o incluso anecdótico: libros para dummies, panaderos en casa, por gastronomía regional, cocinas exóticas o explicativos de la ciencia detrás de la comida…

Igual que en la red hay de todo, pero lo que también está habiendo son editoriales que cuidan al detalle cada ejemplar. Buenas fotografías, información directa y clara, resúmen de ingredientes, técnicas, o en muchos casos historias personales y de la propia restauración. No me cabe duda que la calidad de ahora es incomparable a lo generalizado hace 30 años.

Disfruta de cualquier gastronomía en tu propia casa

Cierto que no vamos a ponernos a hacer un pato laqueado a la manera tradicional, pero en tu cocina puedes perfectamente reproducir sabores bastante fieles de casi cualquier parte del mundo.

Atrás queda lo de volver de viaje exótico y quedarte con las ganas de repetir aquellos sabores, o sólo soñar con una gastronomía mientras ves documentales, tampoco es obligatorio vivir en una ciudad cosmopolita donde disfrutar de restaurante de todo tipo: la solución, tu casa, sin viajar y sin gastar enormes cantidades de dinero.

Prueba platos que jamás imaginaste. Combinaciones de sabores únicas

Nunca pensé que la comida de David Chang (mira que me pongo pesada con este hombre) me fuera a suponer un antes y un después, igual que me pasó con la página web de Jamie Oliver, todo un descubrimiento hace un par de años.

Hay tantas combinaciones, texturas, preparaciones, tradiciones que es una fiesta continua, nuestra casa se llena semana tras semana de sabores isleños, nórdicos, coreanos o tailandeses… Mezcla, equilibrio, toda una experiencia, y para mi una base innegable «cocinar es divertirse«, que no es necesario comer día tras día, semana tras semana lo mismo.

Y también puedes replicar aquellos sabores que te enamoraron un día

Guisos de los de antes, de puchero, arroces suculentos, bocadillos tradicionales, preparaciones muy nuestras y de nuestras familias… que no hay mejor que cuando la morriña aparece que comer ese plato que nos despierta la memoria y el cariño.

Recetas cuidadas, bien medidas y explicadas

Hoy en día preparar cualquier libro lleva tiempo, mucho trabajo, investigación y una medición bastante rigurosa de ingredientes, tiempos y cantidades. Evidentemente cuando más especializado habrá mayor detalle, mejor calibrado estará, pero salvo en casos que me he encontrado en La Cuchara de Plata, la mayoría de las recetas salen a la primera porque están bien hechas ya sobre el papel.

Explicaciones de calor y tiempo, apariencia, incluso ya puedes encontrar algunos con códigos QR dentro para enlazar a videos, un ejemplo perfecto es el de Pan Casero de Ibán Yarza.

Si miramos atrás, seguro recuerdas las instrucciones como te las daría tu abuela: hasta que coja color, o cuando quede tierno, cubre de agua un dedo… o si eres un/ una panarra como yo el famoso hecha harina toda la que admita o se despegue de la mesa… ¡dios mio! ¡menudos enfrudos salían!

Estas imprecisiones en muchos casos, más si no se tenía maña o experiencia podía dar al traste con todos tus esfuerzos y arruinarte no sólo la receta sino la comida de ese día.

Nada mejor que comer diferente, divertido y variado

La rutina ya es lo bastante asfixiante para acabar con nuestros futuros platos, pero lo más importante, nuestra alimentación, es una cuestión de salud y de tener una experiencia agradable.

Comer puede volverse terriblemente aburrido, y este aburrimiento tiene una incidencia directa en la calidad y variedad de nuestra alimentación.

No dejes que la sección de preparados y congelados domine tu vida, ni que el filete de pollo y ensalada te mate de aburrimiento. Sin renunciar a nuestros platos cotidianos podemos encontrar pequeñas variantes que nos cambien algo que ya no tenía gracia, descubrirnos nuevos platos, o un sin fin de ideas sencillas e increíbles que no sabíamos que existían.

Por propia experiencia no hay nada más aburrido que sentarse a la mesa un martes y saber que «hoy toca…» el plato de los martes. Eso más que comer parece un castigo, y nunca deberíamos sentarnos a la mesa como en el comedor de un colegio. Recuerda que de la comida se disfruta.

¿Y cómo empiezo a crear mi propia biblioteca gastronómica? Pues aquí tienes algunos consejos:

 

  1. Escoge un libro que te guste a ti, y que estás seguro que te va a apetecer comer pero sobre todo cocinar. No me vayas a preparar un caldo de 14 horas si sueles tener pereza, porque te aseguro no lo harás. Ves mas bien en la línea: me gusta mucho la carne, voy a probar este libro de asados.
  2. Evita los libros «moda del momento», no son los mejores para comenzar y suelen estar orientados a explotar una línea de marketing que a satisfacer tu estómago. Acabarán en tu estantería pero no en tu cocina.
  3. Selecciona libros acorde a tu conocimiento. Algo muy difícil, ingredientes imposibles de encontrar te llevará al abandono tan rápido como te lo entregó el mensajero.
  4. Libros de uno en uno. Para mí, lo más difícil, pero es cierto que no tengo el tiempo ni las energías para preparar todo lo que quiero. De uno en uno podrás ir porbando recetas, si te van gustando picarás y harás más, y cuando empieces a ver que el libro se te queda pequeño seguro ya sabes cual debe ser el siguiente.
  5. Selecciona recetas acorde al tiempo y las energías que tengas. Las más complejas o laboriosas raramente las prepararás entre semana, igual con los dulces. Las primeras mejor siempre sencillas y resultonas, porque te darán ganas de más!
  6. Para abordar cualquier libro que compres antes de meterte en faena, échale un buen ojo, cuando veas algo que te gusta, márcalo, yo lo hago con banderillas de colores (mira las fotos, doy vergüenza jeje), y una vez seleccionadas me hago una lista. Me ayuda a organizarme y planificarme ahorrando tiempo y evitar perderme entre recetas.
  7. Las recetas que te hayan gustado, o las técnicas apúntalas en algún sitio al que acudir cuando necesites. Es información valiosa y hará de tu mesa una verdadera fiesta, aprenderás mucho, y cuando necesites recuperar algo lo tendrás a mano. Un listado con lo que has preparado y te ha gustado siempre es una ayuda más adelante.
  8. Si eres bilingüe, o controlar bien otros idiomas, anímate y adquiere libros originales sin traducir o de otros países, es realmente interesante y puedes acceder a mucha más información, no sólo de la receta, sino también de costumbres, tradiciones o trucos que incorporar a tu cocina.

Bonnus track: A día d ehoy, me he animado a esto porque yo fui la primera en caer en la compra compulsiva, e igual que me perdía entre blogs o libros no llegaba ni a preparar ni el 10% de todo lo que quería, y eso que tenía más tiempo que ahora. Al final esos libros quedaron apartados, cogiendo polvo, y jamás llegaron a cumplir su función

Con la edad o que voy madurando todo puede ser, la andadura exitosa tanto para mi como para Mr. J., ha sido devorar un primer libro, en este caso el de Momofuku, y cuando ya llevaba más del 50% de recetas preparadas, y todo era tal explosión de sabor me animé al siguiente, y así sucesivamente. Ahora cada mes, incluyo uno nuevo, y mi lista de deseos de Amazon sigue creciendo.

¿Las últimas adquisiciones que han llegado a casa? Cuba Gastronomía, Scandinavian Baking y Mi primer libro de cocina coreana. En camino The Nordic Cookbook de Magnus Nilsson…

… así que si quieres dejarme alguna recomendación puedes dejarla abajo en los comentarios. Eso, o escribe que te ha parecido esta recomendación, si tienes ya tu propia biblio montada y con que, y ya sabes que u compartir y un me gusta nunca vienen mal wink

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